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Arce y Andrónico, primeros en el podio

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En el país se vive un clima hoy mayoritario de pesimismo tanto en lo político como en lo económico. En septiembre se registraron porcentajes bajos de evaluación positiva sobre la situación en esas dos dimensiones, además de una baja expectativa en cuanto al rumbo del país.  Pero, ¿cómo afecta esto a la opinión de los informantes calificados sobre el presidente y otros líderes políticos?

Según el estudio Delphi a líderes de opinión realizado por la FES Bolivia, la cabeza del gobierno nacional sigue obteniendo buenos números como líder. El presidente Luis Arce continúa siendo un referente en medio de la situación actual.

Aunque bajó del 58% al 40% entre octubre de 2022 y junio de 2023, ni la inestabilidad política, los casos de corrupción, la disputa interna en el Movimiento al Socialismo (MAS) o la polarización por el censo; ni tampoco (vaya sorpresa) la crisis económica, sacaron a Arce del lugar del mejor ranqueado en la lista de líderes políticos en Bolivia. Incluso en septiembre de 2023, con una persistente sensación de pesimismo sobre el rumbo del país, Arce continuó entre los dos primeros puestos. Situación (por supuesto) que podría erosionarse si el humor social continúa en baja, como viene pasando.

¿Y los otros?

En la lista del estudio Delphi de la FES se ven otros líderes masistas, como el vicepresidente David Choquehuanca, a los que Arce les lleva por lo menos 20 puntos de ventaja. Sólo Andrónico Rodríguez va mejorando su imagen, llegando en septiembre de 2023 a un 49% de opiniones positivas, que lo coloca en el primer lugar de los líderes evaluados. Es la primera vez en los últimos años que un líder político obtiene una puntuación mayor que el presidente Arce. Es importante destacar asimismo que la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, obtuvo una puntuación similar (40%) a la del presidente Arce en la reciente Delphi de septiembre.

En cuanto a los opositores, Carlos Mesa bajó hasta un 13%, colocándose incluso por debajo de Evo Morales. Frente a esto, un dato llamativo es la posición de Vicente Cuéllar, rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM) de Santa Cruz, quien aparece con un 28% de opinión positiva, ratificando que salió con buena imagen tras el conflicto por el censo, aunque perdió 10 puntos entre junio y septiembre de este año.

Lejos de los punteros se encuentran los protagonistas de la polaridad de la crisis de 2019 (Evo Morales y Luis Fernando Camacho), cuyos números están entre 30 y 20 puntos porcentuales por debajo de Arce. Esto podría indicar que los líderes de opinión consultados parecen preferir dirigentes asociados a la estabilidad, la moderación y las certezas. Esto se vio reflejado, por ejemplo, cuando Arce recuperó algunos puntos que había perdido por el conflicto en octubre de 2022 en Santa Cruz mediante un discurso comunicando la Ley del Censo; este “cese al fuego” fue recompensado en los resultados positivos que cosechó en las encuestas ese mes de noviembre.

La percepción muestra que líderes nuevos, que no polarizan, como Rodríguez, Copa y Cuéllar, logran un mejor posicionamiento frente a dirigentes caudillistas o de larga trayectoria (y no tanta), como Morales, Mesa, Choquehuanca y Camacho, que retrocedieron o están estancados en bajos niveles de opinión positiva.

Estas apreciaciones sobre favorabilidad de líderes políticos se expresan también en la opinión pública. Como señala el informe 124 de Diagnosis, la población tiende a apoyar la emergencia de líderes “nuevos” y con postura moderada, tanto en el oficialismo como en la oposición. En el MAS, el presidente Arce y Andrónico Rodríguez mejoran su opinión positiva y la opinión negativa sobre ellos baja. Ocurre lo mismo con Cuéllar, en la oposición regional. Los otros líderes (Morales, Choquehuanca, Mesa, Doria Median, Reyes Villa, Camacho) mantienen un bajo apoyo, que tiende a reducirse.

La vuelta de tuerca que falta

En lo que se refiere al gobierno y al presidente, el deterioro de su imagen parece estar asociado con la caída de la calificación de la gestión de su gobierno en algunos temas económicos: el porcentaje de personas que aprueban su manejo de la reactivación de la economía se ha reducido de 69% a 51% desde fines del año pasado hasta septiembre de 2023 y menos del 30% pensaban en junio que estaba manejando adecuadamente la política cambiaria. Sin embargo, la valoración positiva de su manejo de la inflación y los precios es elevada (60%). En anteriores mediciones de la Delphi se reconoció también su trabajo en la gestión de la pandemia por COVID-19, incluyendo las vacunas; y en menor medida en educación. Pero hay una mala calificación del trabajo del gobierno en la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, el reencuentro nacional y, sobre todo, en la reforma de la justicia.

Pese a una evaluación deteriorada de las políticas aplicadas, el presidente sigue contando con un 40% de opiniones positivas. Este resultado hace pensar varias cosas. Por un lado, si bien la percepción positiva del presidente se sostiene mejor de lo que se podría esperar, es una racha que puede ser frágil si no se fortalece. Pero al mismo tiempo, este apoyo podría indicar que, si realiza ajustes en su gestión, tiene posibilidades de llegar en buenas condiciones al proceso electoral 2025. Habrá que ver cómo se mueven los hilos y cómo varían las percepciones.

En cuanto a la oposición, continúa siendo evidente su necesidad de renovación y de nuevas propuestas, aunque esa es una deuda con el país que también tiene el MAS y que hoy parece estarle pasando factura.

Texto: Raquel Orozco, Gráficos: Armando Ortuño.

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